A la hora de desarrollar las Líneas y Actuaciones en la zona para los próximos años y para tratar de alcanzar los objetivos planteados en cada ámbito, surgen una serie de conceptos y elementos, que afectan directa y transversalmente a los retos de trabajo planteados (Urbanismo, Vivienda, Participación comunitaria, Empleo, Educación, Ámbito social, Medioambiente, Deporte y Cultura, Ocio inclusivo, Salud y Servicios sociales) definidos como básicos para la transformación y el desarrollo integral de la zona.

Estos elementos transversales deben estar articulados en acciones que trasciendan las actuaciones sectoriales previamente definidas. Servirán para entrelazar las distintas actuaciones y deben ser interpretados como los elementos de vertebración del Modelo de barrio deseado y, por tanto, del Plan como instrumento o herramienta soporte de dicho Modelo.

Partiendo de una concepción global del Plan, se trata de una serie de elementos que están presentes en los distintos ámbitos de trabajo, afectando a todas las actuaciones planificadas, a los agentes implicados y a las relaciones entre éstos. La correcta definición, desarrollo y revisión en el tiempo dependerá en gran medida la eficacia en la consecución de objetivos planteados y la satisfacción generada en la zona.

La pluridimensionalidad de la situación de la zona demanda un enfoque integral. Cabe apuntar, además, que al adoptar este principio se tiene una visión más global de la realidad, se obliga a formular unos objetivos y unos ejes estratégicos que atraviesan a las actuaciones, se puede evitar su dispersión y se pueden aprovechar más el conjunto de los recursos disponibles y sus potenciales sinergia.